MALA PRAXIS DE LA TRIPULACIÓN IBERIA


Un habitante de Santa Úrsula vivió un episodio totalmente desagradable en un viaje que realizó a Cuba. Ricardo Rodríguez, el afectado en cuestión, fue retenido por la policía del país durante una semana sin ni siquiera una explicación ni un por qué.

Cuando se encontraba en un avión de Iberia para volver a España una de las azafatas le comunicó que debía bajar de la aeronave ya que 6 policías le estaban esperando en el aeropuerto. En ningún momento el comandante o algún otro trabajador le informó de lo que ocurría y, finalmente, tuvo que dejar el avión para encontrarse con los agentes.

Ricardo había sufrido un accidente de circulación leve durante su estancia en Cuba, el seguro del coche de alquiler le dijo que no pasaba nada y al no poder darle un coche de sustitución le devolvieron el dinero y la fianza sin ningún problema. El accidente no fue causado por ninguna droga ni una circulación peligrosa y no se tuvo que llegar a nada más importante que el propio susto.

El afectado tuvo que buscar la manera de terminar con esa situación y acudió a los abogados Rodolfo Montenegro y Rafael Reyes, del bufete Reyes-Montenegro, para resolverla y volver a casa. Al estudiar el caso se dieron a conocer varios fallos de actuación por parte de la tripulación de la aerolínea que en ningún momento velaron por el pasajero. La aeronave en la que se encontraba Ricardo se consideraba “territorio flotante español” y el pasajero tenía derecho a decidir si se bajaba o no del avión, cosa que en ningún momento le fue comunicada.

Ricardo quiere evitar que esto le pueda ocurrir a cualquier otra persona y que se conozcan los derechos que los pasajeros tienen cuando se encuentran en países extranjeros. El abogado Montenegro aclaró que las acciones legales que se llevarán a cabo contra Iberia son para que los pasajeros, que no han cometido delito alguno, conozcan las opciones que tienen en esta circunstancia.